EL Artista

Arcadio como su nombre lo indica, es el pintor del país imaginario de la felicidad. Su obra reciente, es su obra de siempre, calmada, apacible, bucólica, serena. ¿ Algo más? Si, llena de una luz natural como él, personalmente.
Como las luces de sus estudios del Sisga y Armero, la difusa y la otra brillante y tibia. Sus cuadros parecen diseñados para el amor, románticos, esplendidos. Ahora ha empezado a caer una fina llovizna sobre el lago y aparece como si estuviera naciendo una obra suya, el arco iris. El maestro lo señala con la mirada y uno comprende de qué lugar en el mundo proviene su color, cual es la fuente de la eterna juventud…de la niñez eterna de su obra.
Esto que digo lo puede encontrar usted aquí, en esta muestra, si hace un alto en las cometas, los ringletes, el algodón de azúcar, las frutas que se funden con la atmosfera, los rostros placidos, indefinidamente definidos. El maestro Arcadio González vive la tela como a una mujer, la ama, la respeta, la acaricia, la quiere y finalmente la posee.
Si hubiera de establecerse una distancia para ubicarlo, tendríamos que decir que está muy lejos de la caricatura y muy cerca de la poesía. En ese sitio preciso tiene el lugar la fiesta de colores y belleza de Arcadio González el pintor del país imaginario de la felicidad.
–Pablo Gallinazo-1984